Hace mucho tiempo que quería modificar mi casa. El
hecho de que sea alquilada siempre nos limita su remodelación, pero hay
cuestiones muy pequeñas que podemos hacer, detalles, que transforman los
ambientes y sobretodo nos sacan una sonrisa cuando los miramos. Es clave sentirse cómodo, llegar a nuestra casa y que sea nuestro hogar. Esto parece una frase hecha pero, desde mi experiencia, con
pequeños cambios, vuelvo a mirar y pienso ¿Por qué pasé tanto tiempo dudando?
Amadeo, mi hijito de 2 cada vez que comemos, me muestra la mesa y me dice: Qué lindo mamá... claro, porque él me vio lijando, comiendo en el sillón, pasándole
el cetol, la pintura y mi obsesión con el trapito los días posteriores al
pintado...
